
La ciencia ficción puede adoptar muchas formas: alienígenas (Alien, El octavo pasajero), máquinas destructivas (Terminator), viajes espaciales (Avatar), incluso viajes espaciales filosóficos (2001: una odisea en el espacio), la identidad del hombre (Blade Runner); y, en ocasiones también se presenta como un futuro (más parecido al presente que al futuro) apocalíptico en el que el hombre tiene que debatirse entre su humanidad. Como este caso son las películas Hijos de los hombres y la que nos ocupa: La Carretera.
La carretera se trata de una adaptación al cine de la novela homónima de Cormac Mccarthy (autor también de No es país para viejos), ganadora del Premio Pulitzer y mundialmente alabada. Se trata de una de las mejores novelas escritas en las últimas décadas según la crítica. La historia se centra en un posible futuro postapocalíptico en el que dos personajes vagan buscando alcanzar lo que puede ser su salvación pero más parece un sueño que una realidad.
Viggo Mortensen, en estado de gracia, encarna a un padre destrozado que tiene que guiar a su hijo hacia la supervivencia luchando contra todos los fantasmas ilusorios que le acechan y le presionan a abandonar. Un matiz muy bueno es el hecho del personaje de Viggo de ser absolutamente indeterminado. Él es el Padre, tal cual, sin nombre y apellidos, padre solamente. El Hijo (Kodi Smith-McPhee), prácticamente un debutante también realiza una buena interpretación pero en un escalón más bajo al de Viggo Mortensen.
Por otro lado, los protagonistas se van encontrando hombres a lo largo de la trama con los que interactúan de diferentes formas (amistosas, agresivas, violentas) y varios de ellos componen un trabajo actoral muy determinante como es el caso de Robert Duvall (irreconocible gracias a la labor de maquillaje), Guy Pearce, Charlize Teron y Michael K. Williams (SPOILER: la escena en la que le hace desnudarse es arrebatadora). En general, el conjunto actoral es uno de los valores más destacados de la película.
El director John Hillcoat decide adoptar una presentación y una puesta en escena fuera de los tipos del apocalipsis, lo que ayuda a crear una mayor atmósfera para sentir a los personajes. Pero sin duda uno de los mayores méritos de la película viene de la mano de Javier Aguirresarobe, director de fotografía. A punto de entrar en el quinteto de nominados al Oscar este año (la categoría de fotografía está muy disputada). Javier es colaborador de Amenabar, Montxo Armendariz, Woody Allen, Milos Forman y encargado de la fotografía de Luna Nueva y de la futura Eclipse. Su trabajo en esta película es arrebatador, con una luz medidísima y muy atenta a los cambios emocionales. Gracias a él se hace posible el universo que se plantea en la película.
Otro de los aspectos, técnicos, quizá, y de poco interés para la gente pero que no quiero terminar la crítica sin alabarlo es el maquillaje (injustamente olvidado en los Oscar) que envuelve a los personajes en una atmósfera de miedo y dolor y les hace ser prácticamente por completo irreconocibles.
Como conclusión, La Carretera se trata de una muy buena película en general pero de la que se pueden pulir los detalles en alguna escena y en la que se hecha de menos una mayor abstracción de los temas que se plantean.
Mi Calificación:
(8/10)










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Ahora que la has recomendado, me la tendré que ver… por cierto “En Tierra Hostil” esta bien, pero me parece excesivo tantas nominaciones a los Oscar… espero que arrase Avatar porque la otra me parece una americanada..