
La batalla por los premios Goya de este año ha sido una dura contienda. La noche se esperaba reñida principalmente entre 3 títulos: Celda 211, Ágora y El secreto de sus ojos. Tres películas brillantes que prometían una de las galas más empatadas de los Goya de los últimos años.
Finalmente Celda 211 se hizo con los premios gordos, incluyendo película y director además de 3 de sus actores (Malamadre entre ellos), y alcanzó un total de 8 Goyas, así como Ágora se quedó con 7, uno de ellos para Alejandro Amenábar que suma en total 11 Goyas en toda su carrera. Por su parte, El secreto de sus ojos tuvo que conformarse con 2 y con la esperanza y alegría de estar presente en los Oscar de este año y, además, ser una más que dura contendiente para lograrlo frente a un monstruo como Haneke y La cinta blanca.
La gala, dirigida por Buenafuente, fue, en mi opinión, perfecta, un auténtico lujo; sobre todo acostumbrados a las galas de los años anteriores que uno las veía por los premios pero no por la gala en sí. Este año, Álex de la Iglesia (primer año de presidente de la Academia) ha logrado numerosos éxitos: una gala espléndida, invitados de lujo y Pedro Almodóvar de vuelta en reconciliación con la Academia. Esto último, en riguroso secreto, se mantuvo hasta el final de la ceremonia cuando Pedro se dispuso a entregar el Goya a la mejor película. Con toda la platea en pie, Pedro agradeció a Álex de la Iglesia su enorme esfuerzo para traerle de vuelta.
Invitados como Penélope Cruz, Javier Bardem, Daniel Brül (Malditos Bastardos) presentando las diferentes categorías no hizo sino acrecentar las enormes posibilidades de la gala para que alcanzase un reconocimiento mayor.
Andreu Buenafuente estuvo muy bien, gracioso, integrado en la gala que tuvo números musicales, efectos especiales, de animación, sketches, etc. Gracias a esta gala ya no siento vergüenza de los chistes malos de los presentadores, la gala de este año tiene ahora muy poco que envidiarle a Hollywood.
A pesar del renombrado status de los asistentes y los nominados (muchos de ellos extranjeros, colaboradores de Ágora y de prestigio internacional) se echó de menos la presencia de Ricardo Darín, Mateo Gil, Juan José Campanella y, sobre todo, Rachel Weisz (la protagonista de Ágora).
El Goya de Honor este año recayó en Antonio Mercero, un director ejemplar que nos ha dejado obras maestras como La cabina.
Así quedó el cuadro de ganadores:
Celda 211 






(8/16)
- Mejor Película
- Mejor Director
- Mejor Actor
- Mejor Actriz de Reparto
- Mejor Actor Revelación
- Mejor Guión Adaptado
- Mejor Montaje
- Mejor Sonido
Ágora 





(7/13)
- Mejor Guión Original
- Mejor Fotografía
- Mejor Vestuario
- Mejor Dirección Artística
- Mejor Maquillaje
- Mejor Dirección de Producción
- Mejores Efectos Especiales
El secreto de sus ojos 
(2/8)
- Mejor Película Hispanoamericana
- Mejor Actriz Revelación
Yo también 
(2/3)
- Mejor Actriz
- Mejor Canción Original
Los abrazos Rotos
(1/5)
- Mejor Banda Sonora
Gordos
(1/8)
- Mejor Actor Revelación

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Me encantó la gala. Como se nota que hay un presidente de la academia con dos dedos de frente. Gran discurso.
Y por supuesto genial Andreu Buenafuente. Es un auténtico showman
(No como Corbacho y otros presentadores de otras ediciones que daban auténtica vergüenza.)
Antonio, muy biem explicado todo …
Un saludo
Álex de la Iglesia ha hecho un grandísimo trabajo: él y todos con los que se ha rodeado
La gala del domingo fue la más vista de la historia de los premios Goya alcanzando 4.656.000 y un 26,4% de cuota de pantalla.
El minuto de oro de la noche fue a las 22:37 con 5.831.000 espectadores y una cuota del 28,4% cuando Andreu Buenafuente conversaba con la actriz Paz Vega. Pero la mayor aceptación de la ceremonia fue a las 24:40 con un 34% de cuota de pantalla (3.886.000 espectadores) durante la entrega del Goya a la mejor película.
Se lo merecía, la verdad. Me alegro =)